jueves, 18 de septiembre de 2014

La leyenda de María T-ta

Fue la primera cantante de la movida de rock subterráneo de Lima. En los 80 se abrió paso a gritos y sin tregua en ese mundo de hombres. Hace tres semanas se supo que estaba muerta. Sus amigos reconstruyen su vida en esta nota.
María T-ta posa con las piernas abiertas sobre un collage para el lente de Dalmacia Ruiz-Rosas.
En un principio fueron tres: la temperamental Sexylia, la suave pero letal Mery-Trix y María T-ta, la maestra. Tres chicas lindas que se metieron a empujones en la movida del rock subterráneo de los ochenta y que formaron una banda llamada La Koncha Acústika. 
Sexylia, en realidad Cecilia Gómez, era la baterista, una quinceañera fanática del punk que no tenía ni idea de lo que hacía con los platillos  y que ensayaba su percusión 'baqueteando' libros gruesos en la casa de María T-ta. 
Mery–Trix era la bajista. Se llamaba Mary, a secas, sin apellido, vivía en Breña, llevaba el cabello lacio hasta los hombros y abundante sombras negras en los ojos. Era guapísima, más alta que sus dos compinches. 
Finalmente estaba Patricia Roncal, María T-ta, la chica menudita, de enormes ojos y de pelo teñido de amarillo y naranja. Ella era la líder. 
El grupo duró poco pero aquellos días fueron intensos.  De estas tres chicas solo vive una, Cecilia, que se fue hace años a los Estados Unidos. Es auditora, está alejada del rock, pero los fines de semana todavía viste sus casacas de cuero negro, como para no olvidar su pasado rockero. 
Mary murió hace años cruzando el río Amazonas y la desaparición de Patricia merece una mención aparte. 
Hace tres semanas se supo que estaba muerta. Se dice que su deceso ocurrió hace dos años, en Alemania, por un cáncer de páncreas. 
Nadie en Lima estaba enterado de esto. Solo lo sabían su mamá  y un par de amigos. Piero Bustos, el vocalista del grupo 'Del pueblo y del barrio', informó de lo ocurrido en su muro de Facebook y en su programa de radio: 'Kuntur Rock': “Yo creo que María T-ta escogió hablar por este medio porque le llegó al pincho hablar por otro lado", dice Piero, místico. 
Tan pronto se supo la noticia, amigos, conocidos, amantes, poseros y fans de antaño lo lamentaron y recordaron una cuestión ya olvidada: ¿Qué había sido de la Teta? 
Si en algún momento de la historia del rock underground peruano sonaron bandas comandadas por una chica, ese fue mérito de Patricia. Allí estaban La Koncha Akústica, La Mancha de la Teta y Empujón Brutal, sus creaciones. 
Esa fue su importancia. María T-ta fue la agitadora, la fundadora y la vocalista de estos grupos. Por este currículum es considerada la primera rockera peruana, aunque algunos dicen que antes de ella hubo otra rebelde, Lili Kronis de Delirios Krónicos, pero duró poco. 
Se sabe el año que se fue del Perú: 1989. Pero no se sabe por qué. Algunos la alucinaban retirada de la militancia rockera con billete y plantada con un marido. Otros decían que se disfrazaba de ñusta y bailaba en una banda folclórica en Berlín. 
Dicen que el último que la vio, ya cuarentona y de paso por Lima, fue Walter 'Jocho' Velásquez, hoy guitarrista de Eva Ayllón, novio de la cantante en el pasado. Cayó de sorpresa en un concierto suyo en el Cocodrillo Verde. Se sentó en una mesa, se acercó a abrazarlo, hablaron, se despidieron como quien dice 'te veo mañana' y nunca más supo de ella. 
MACHISMO 'SUBTE'
Así más o menos dicen que fue su vida: durante un tiempo de sus veintes, la rebelde Patricia Roncal voló de su apacible barrio de Lince para adentrarse en lo más berraco de la Lima de los ochenta. Se encontró entre lo 'subte'. Posesa, entonada o desentonada, dando de gritos al micrófono, disfrazada a veces con un hábito del Señor de los Milagros. La veían en medio de un torbellino de chibolos lisurientos con los pelos parados, vestidos de negro, que escupían, que pateaban, que pogueaban, que reventaban de testosterona y que no estaban tranquilos sin joder al otro. Y a ella la jodían hasta el hartazgo. 
“Yo no soy la cenicienta / yo tengo mi madrastra / sólo tengo mi pan con Astra / lo que no tengo es mi príncipe a soool". Y pum, taca, taca, pum. 
Esos conciertos eran brutales. “Por el yoga conseguía quedarse arriba del escenario –tú sabes que el yoga te ayuda a elevarte espiritualmente ¿no?– tenía a todo el público en contra gritándole: Puta, perra, pacharaca, ¡Bájate! ¡Fuera! No recibía ni medio aplauso”, interviene Dalmacia Ruiz-Rosas, la poeta del movimiento 'Cloaca' que fue fotógrafa ad honorem del mundo 'subte' y buena amiga de María T-ta. 
Patricia iba a la casa de Dalmacia por aburrimiento o por problemas del corazón. La foto en la que se le ve de piernas abiertas abrazada a un bajo fue tomada por Dalmacia: “Cuando terminaba de cantar, Róger (Santiváñez, el poeta) y yo la esperábamos atrás del escenario y ella se abalanzaba sobre nosotros y se ponía a llorar. Tenía el pelo lleno de escupitajos. Ahí recién se soltaba, lloraba y pedía una cerveza”.
“Recuerdo conciertos en que nos despidieron a ladrillazos”, dice Willi Jiménez, sobreviviente de la movida subte, ex vocalista de Sociedad de Mierda, crítico de rock en la actualidad. Tuvo un paso fugaz  en  la Mancha de Teta, otro grupo de vida breve formado por Patricia. “Ella respondía cuando la insultaban. ¿Puta? Eso me pasa por andar con tu mamá. Tampoco se quedaba callada”.
Los machos pensaban que como era mujer y hablaba lisuras o escupía en el suelo, ellos podían hacer y decirle lo que quisieran. Pensaban que como era clasemediera era una posera. 
“¿El subte un medio machista? Hmmm... Era una sociedad machista en general. Es aún. Pero ella no estaba indefensa, tenía su 'grupo de contingencia'. Estábamos Iván Zurriburri (guitarrista), Kimba Bilis (baterista) y yo, el bajista”, dice Julio Montero, ex músico de María T-ta .  
“A la gente le parecía que era una payasa porque hacía sus teatralizaciones, porque se disfrazaba. Rompía con el esquema de algunos que  eran unos limitados”, interrumpe el hilo de la narración Iván Santos, más conocido como Iván 'Zurriburri'. Fue el guitarrista, el novio y el coautor de las letras de la Teta.
Los subterráneos eran así. Muchos te vetaban si creías en Dios o si te habías enamorado o si decías que bailabas salsa. Y te jodían más si eras mujer. 
FAMA Y DESPEDIDA
Willi Jiménez advierte mientras muestra unos papeles: “Eres la primera que ve este material”. Es el original de la revista que en 1986 iba a publicar con María T-ta. 'La Mancha' se iba a llamar. Willi era el  único redactor y María T-ta la directora. Además de cantar, la "teta" sabía dibujar. En su imaginario creativo habían pezones volando, dinamitas. Un día, se la cargó la batida. Los policías le vieron la facha, la confundieron y la encerraron tres días en la Dircote. 
No se tiene claro si fue por este episodio o por la presión de su madre, pero Patricia Roncal mató de a pocos a María T-ta. Se fue alejando de la movida sin un concierto de despedida.
Alguien, incluso, dice que la vio subir a un taxi vestida de gabardina y tacones como una secretaria. Antes de este bajón, sin embargo, tocó la fama y se convirtió en una bomba. Todos la querían en sus fiestas. Tan de moda estuvo que dicen que vinieron a buscarla desde España y México para llevársela y convertirla en una estrella. Dicen que Sergio Andrade de Televisa, el mismo que mucho tiempo después fue el manager de Gloria Trevi, la vio en la discoteca No Helden, le propuso un contrato y ella le dijo que no. Dicen que las greñas sueltas y de colores y los panties rotos de la Trevi fueron copia del estilo María T-ta. Patricia decidió matar a su personaje el día que le invitó una limonada a Willi Jiménez para decirle: “Willi, me voy a Alemania. No nos vamos a comunicar más”. Y se fue. Se fue lejos y desapareció para que sus amigos no vean como la vida la iba domesticando. 
Texto: Juana Gallegos.
Fotografía: Luis Centurión.

1 comentario:

  1. Recuerdo que le hicieron un reportaje en un programa dominical que conducía Fernando Ampuero en 1987 aprox.

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