viernes, 26 de diciembre de 2014

Como fue el 2014 en la movida rockera peruana ??

¿Fue el 2014 un buen año para el rock peruano?


En el Perú hay bandas rockeras de muy bien nivel, técnicos que trabajan en el exterior y productores que se esfuerzan porque su trabajo sea rentable, profesional y honesto. El rock en el Perú ha evolucionado y es posible ya hablar de una tradición rockera luego de 50 años. Empecemos por este año que termina ¿Fue el 2014 un buen año para el rock peruano? 
Camilo Riveros, director del portal sonidos.pe, plantea que este año ha sido positivo para el rock nacional porque se han producido muchos discos y videos, porque muchas más bandas peruanas han tocado en el exterior y porque ahora hay más prensa dedicada y más proyectos de difusión de lo nuevo que ocurre con bandas rockeras. Camilo dice, sin embargo, que también hay limitaciones, mercados muy pequeños y que la cadena productiva de las bandas no siempre se concreta, “liquidando” a grupos que son buenos pero que fallan en la producción.
Gonzalo Alcalde, guitarrista de Los Protones, también opina en esa línea y dice que si bien en 2014 pudimos ver crecimiento y evolución del rock nacional, todavía hay muchos problemas. Gonzalo dice que hay bandas con muy bien nivel, que el público ha crecido, pero que todavía no se consolida “una cultura de consumo de rock”. Algo así como que hay un montón de gente que escucha bandas peruanas, pero que no las consume con constancia, no va a conciertos, y no compra sus discos. 
Veamos qué más ocurrió con el rock peruano este 2014.
1.- EL ROCK CELEBRÓ BODAS DE ORO
Los 50 años de la mítica “Demolición” de Los Saicos sacó nuevamente a flote el debate de un tema muy discutido. ¿El punk nació en el Perú, y nació con Los Saicos? Más allá de la repetición del mito urbano, lo fascinante de celebrar 50 años de esta canción es que su ruido se adelantó, de una manera u otra, a una serie de bandas que europeas y norteamericanas que llegarían con estos sonidos agrios recién décadas después. Y más que eso, nos permite seguir mirando nuestros orígenes y nuestra propia tradición rockera con ávida curiosidad. 
Justamente, en otra vertiente de nuestra tradición, la fusión y la herencia jipi local, la banda El Polen celebró 45 años de fundación. Desde 1969 hasta hoy una verdadera banda de culto por ser la pionera en mezclar el rock con la música andina.
2.- LIMA VIVE ROCK (¿POR ÚLTIMA VEZ?)
Sin duda, los festivales de rock que hemos visto en Lima en los últimos años son la prueba de que sí se puede lograr una audiencia importante para bandas que no tienen rotación en los circuitos comerciales convencionales. Los festivales este 2014 han sido interesantes, de alto estándar y ya no son una excepción a la regla, como en la época década pasada con la labor solitaria de Rock en el Parque o, más atrás, lo que ocurrió con Niño Malo.
En 2014 la tercera edición de Lima Vive Rock, festival gratuito organizado por la MML, fue el escenario más importante para que bandas rockeras puedan mostrarse ante un gran público. “Lima Vive Rock es un festival que busca el enriquecimiento cultural de la ciudad a través de la música, enlazando a los espectadores alrededor de una expresión común: el rock, más allá de géneros y formatos”, proponen sus organizadores.
Reunió a más de 30 mil personas en un esfuerzo por mostrar algo de variedad. Y sí, el público ha crecido, pero no es constante y tiene afición por la repetición. Camilo Riveros cree que “todavía no se diagnostica bien el problema del público. Hay festivales, pero aún falta un público constante, que crea en el trabajo del músico y respete la música para crear una industria sana”. 
Santiago Pillado, músico de El Hombre Misterioso y parte del crew de la web Rocanrol.pe, señala que para esta “industria sana”, hace falta enfocarse en los escenarios medios y en la autogestión: “Hay que pensar en darle al público la experiencia completa del concierto. Las bandas mismas deben organizar sus conciertos en locales medianos. Este 2014 ha habido mucho de eso, pero faltan más locales, más productores que apuesten por estas escenas que se mueven en un montón de distritos”, explica. 
Otro festival que picó alto fue Revolución Caliente, importante también pues logró reunir a las bandas más populares de la escena “under” de los años noventa (ahora son bandas “clásicas”) junto a otras de vocación masiva en un mismo show en el Estadio Nacional, un lugar hasta este año inhóspito para el rock local. 
Otros conciertos grandes para valorar y felicitar este 2014 son Vivo por el Rock (que también propone un cartel que mezcla lo under y “lo comercial” de modo muy efectivo en términos de público) y el Festival Descabellado, que apuesta por construir identidad colectiva presentando a todas las bandas del sello barranquino sobre un mismo tabladillo para celebrar sus 12 años de presencia en el medio
3.- EL ROCK SE PUSO PANTALONES LARGOS
El Teatro Municipal de Lima fue tomado por el rock. El punk rock de Aeropajitas llegó por primera vez en la historia a este teatro de culto de la capital. La banda apostó por hacer un concierto con un público en butacas, un proyecto ambicioso y positivo. 
Aeropajitas se mandó con 25 canciones para celebrar 20 años de punk rocken un evento que debería estar una postal para el recuerdo y que les valió para homenajear a varios referentes de la tradición subte y reafirmar sus lazos con distintas escenas, invitando a músicos como Ysabel Omega (reggae), Charly Diazepunk (punk melódico), Luis Denegri (Tres al Hilo) y varios músicos de Vieja Skina, Barrio Kalavera y La Nueva Invasión. El Show abrió con la participación de Los Protones y la impecable presentación de la banda Del pueblo. 
Y aquí Los Protones teloneando el show en el Teatro Municipal
4.- LOS ROCKEROS TOMARON PARTIDO
Las elecciones de octubre trajeron consigo "muertos y heridos". Carlos Burgos, candidato tachado a la alcaldía de San Juan de Lurigancho por el partido de Solidaridad Nacional (el de Castañeda), organizó dos conciertos de rock donde participaron las bandas 6 voltios, Contracorriente, Ni voz ni voto, Terreviento y otras. 
Estos conciertos estaban pensados como parte de la campaña proselitista, pero la producción no fue clara en este punto al invitar a las bandas, y la intención saltó a la luz cuando empezaron a circular flyers con símbolos partidarios y fotos de candidatos. Igual ocurrió con eventos del mismo grupo político en otros distritos. En esas condiciones, no pocas bandas desistieron de participar, aunque otras siguieron con el argumento de “soy profesional y toco donde me paguen” o “yo no tengo nada que ver con la política”. Eso disparó una importante discusión acerca de si un músico debe tener y mostrar una posición política. Absolutamente sí. 
Esta discusión volvió con fuerza, aunque también con posiciones más establecidas, cuando la banda Contracorriente organizó un festival para grabar un disco en vivo nada menos que el patio de la Casa del Pueblo, fortín histórico del APRA en la avenida Alfonso Ugarte. Algunas de las bandas programadas no se habían enterado, otras si, y una, Aeropajitas, decidió salirse del cartel con un duro comunicado en su cuenta de Facebook. En la discusión, no pocos recordaron a la banda de Macha su participación en conciertos de campaña de Susana Villarán, lo que hizo que muchos otros músicos y bandas que también tocaron en esos mitines saltaran hasta el techo, explicaran sus convicciones y desestimaran la comparación.
5.- EL CHIKIPUNK SE JUBILÓ
La separación de Diazepunk pone fin a la era del punk melódico que alcanzó su apogeo por el año 2007 o 2008. Diazepunk capitalizó con velocidad, potencia y letras melódicas la herencia del punk noventero de Estados Unidos, de bandas como NOFX y Lagwagon y se convirtió en una banda clave para entender el punk peruano moderno. Logró pasar a una nueva década sin el empuje que los caracterizó como primer acto del llamado “chiquipunk”, cuyo gran aporte fue abrir nuevos escenarios y mercados en la periferia rockera de la ciudad. Este año Diazepunk desapareció y los recordaremos siempre como las bandas más importantes de la década pasada.
6. EL ROCK VA A LA TELE (¿OTRA VEZ?)
En julio de 2014 Dolores Delirio hizo un casting en el programa La Banda de Frecuencia Latina. El vocalista dijo que querían “romper el prejuicio de lo comercial”. Salim Vera, cantante de la extinta Líbido fue el jurado que le dio el visto bueno al cover de Soda Stéreo con el que los DD entraron a la televisión abierta.
La polémica, aunque de baja intensidad, también estuvo presente: sí, es difícil romper el prejuicio de formar parte de “lo comercial” o “venderse a la tele”. Dolores fue muy criticada por participar en un programa de talentos pese a sus 20 años de trayectoria. Al ser eliminados del programa por el mismo Salim Vera, Ricardo Brenneisen, cantante de DD, declaró que aprendieron mucho de las bandas nuevas con las que compartieron en la competencia. 
Del Pueblo del Barrio con 30 años de trayectoria, también tomaron el riesgo de ir a la TV. Esta gran agrupación es muy recordada por estar en el soundtrack de "Gregorio", película peruana dirigida por el Grupo Chaski, Fernando Espinoza y Alejandro Legaspi. Ellos se mandaron a participar en La Banda con la conocida canción Hot Stuff de Donna Summer. 
"Algunas personas nos preguntaban qué hace una banda con tanta trayectoria en un reality, en un concurso, expuestos a las opiniones"-reflexionó Ricardo Silva en su presentación en La banda-. "Nosotros nos preguntamos ¿qué hay que perder? No hay que perder nada. ¿Qué hay que ganar? Ganar la oportunidad de estar frente a ustedes, nuestra intención es mostrar no solamente nuestro talento personal, y lo que encierra, nuestra cultura, la música negra, la música andina y la historia que está detrás de eso y a través de la televisión, que la gente pueda interesarse en nuestra cultura original". 


***
Así pues, este 2014 se va con cosas buenas y malas, como siempre; esperemos un 2015 con nuevas bandas que dejen todo tocando y productores a todo nivel comprometidos a que las diferentes escenas crezcan y brinden al público la experiencia completa de escuchar rock. 

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Joe Cocker: adiós a una garganta salvaje

Joe Cocker, uno de los más fieros intérpretes en la historia del rock, dueño de una fórmula que hizo propias canciones ajenas y símbolo de Woodstock, falleció a los 70 años, víctima de un cáncer al pulmón.

Abrió la década de los 60 teloneando a The Rolling Stones y la cerró recibiendo las felicitaciones de The Beatles, maravillados con la cirugía profunda con que transfiguró With a little help from my friends. En vez de quedar paralizado ante la historia, Joe Cocker decidió enfrentarla cara a cara, alojarla bajo sus principios, trastocarla hasta volverla irreconocible e inaugurar su propia leyenda. Así escribió los hitos más relucientes de sus casi 50 años de carrera, adaptando creaciones ajenas - gran parte de ellas relegadas por sus autores originales- a su garganta espesa en nicotina, su facha de camionero en plena ruta y un cuerpo que parecía impulsado por convulsiones permanentes.
Una fórmula hábil y provechosa, única en la historia del rock, pero que ayer tuvo su final definitivo. El británico falleció la noche del domingo 21, a los 70 años, víctima de un cáncer al pulmón con el que había lidiado en las últimas temporadas. Según su mánager, Barrie Marshall, el artista estaba acompañado de sus familiares más cercanos en su residencia de Crawford, Colorado.
Un círculo íntimo que logró cercar gran parte de la información relativa a su agonía, dejando que el público apenas supiera de ella en las voces de terceros, como cuando en septiembre Billy Joel, en pleno Madison Square Garden, le dedicó un pequeño tributo bajo un saludo que más pareció un aviso de alerta: “Esto es para un gran cantante que no está muy bien en la actualidad”.
Ya con su deceso consumado, las sospechas abrieron paso a los homenajes, como las palabras entregadas ayer por su propio representante: “Era simplemente único. Será imposible llenar el vacío que dejó en nuestros corazones”.
Nacido el 20 de mayo de 1944 en Sheffield, John Robert Cocker se crió en una familia de origen proletario, donde alternó su progresiva pasión por la música con un esporádico trabajo como gásfiter, perfil arrabalero que, pese a tropezar con los estándares televisivios de la época, mantuvo y explotó en gran parte de sus días de gloria. Los mismos que llegaron tras un extenso peregrinaje que incluyó bandas menores, luego la posibilidad de abrir una presentación de los Stones en 1963 y echar mano de una serie de covers de repercusión relativa, como I’ll cry instead, de The Beatles.
De hecho, fue gracias a los Fab Four que su nombre saltó de la multitud de artistas ingleses ávidos de reconocimiento en los 60 a las primeras planas. En 1968, comentó entre sus músicos el plan de tomar With a little help from my friends, un tema sin mucha dedicación que Lennon y McCartney entregaron a Ringo, para convertirlo en una pieza de otro cuerpo, dramatizada bajo los quiebres interpretativos del soul y el blues, y entrelazada sobre otros acordes, más pesados y menos amables, con muchos más litros de sangre y sudor.

With A Little Help From My Friends

EL LEGADO Y LA RESURRECIÓN
Con el experimento, eternizó su marca de fábrica: la gracia de las estrellas de la música no sólo estaba en su talento como creadores o instrumentistas, sino que también en saber transmitir el ímpetu vocal y escénico de esas composiciones. De hecho, su lectura para With a little... postula como uno de los primeros covers de la historia del rock que superan en la memoria colectiva a su versión original. 45 años más tarde, McCartney y Starr, que ya lo habían aplaudido en los 60, volvieron a rendirse: ambos lo despidieron ayer a través de la prensa y las redes sociales.
Pero no sólo los ex Beatles reverenciaron su legado. Gracias a su acierto de 1969 -trozo fundamental de la iconografía de Woodstock-, Cocker demostró que las figuras blancas podían acercarse al fulgor interpretativo de los negros, herencia que luego extendieron Robert Palmer, Bryan Adams o Michael Bolton.
Pero su capacidad para retorcer temas de otros también se alzó como su talón de Aquiles. En los 70, sus álbumes naufragaron entre la intrascendencia y la comodidad, lo que también precipitó problemas con la justicia, líos de drogas y enfrentamientos con la policía.
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Su carrera parecía no tener mucha vuelta, hasta que Roger Davies, el mismo mánager que fraguó el relanzamiento ochentero de Tina Turner, limpió sus pecados y lo transformó en una estrella del pop global. No hacía falta mucho trabajo: sólo tomó su voz sufrida y desgarrada, buscó temas que requerían de un carácter emotivo, y consumó un maridaje que dio como resultado algunos de los hits más recordados de los 80.

 You are so beautiful 
La lista se reduce a Up where we belong, a dúo con Jennifer Warnes para la cinta Reto al destino (1982), lo que le valió un Oscar y un Grammy; You can leave your hat on, original de Randy Newman, aparecida en Nueva semanas y media (1986), que no le valió ni un Oscar ni un Grammy, pero sí convertirse en el himno de los stripteases de toda índole; y Unchain my heart, popularizada por Ray Charles y que Cocker la llevó a una segunda vida en 1987.
A partir de ahí, mantuvo su alto perfil en la escena planetaria, con discos que siempre bebían del soul y el blues. Un presente que ayer tuvo su más brusco desenlace. La garganta en erupción del soul blanco ahora emprende el retiro y es sólo silencio.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Dave Grohl revela tema inédito como solista: “Hooker on the Street”

El más reciente episodio de ‘Sonic Highways’, la serie de HBO de los Foo Fighters, se enfoca en la rica historia musical de Seattle, Washington.

Gran parte del episodio se centra en el tiempo de Grohl en Nirvana. De acuerdo al productor Barrett Jones, Grohl escribió más de 40 canciones como solista en los últimos años de Nirvana y entre ellas, apareció un track nunca antes oído llamado “Hooker in the street”, el cual sonó durante el episodio.

imagen Dave Grohl revela tema inédito como solista: “Hooker on the Street”

jueves, 23 de octubre de 2014

Feliz cumpleaños a un grande y genio de la música! Gracias por tantas canciones Charly.

Fundador y parte de dos de las bandas más importantes del rock argentino -Sui Generis y Serú Girán-, Carlos Alberto García Moreno (Charly, para todos) cumple este 23 de octubre 63 años.
Su carrera como músico y compositor se refleja en los más de 30 discos que lleva grabados (sin contar las recopilaciones, unplugged y ediciones especiales). En su versión solista, a partir de 1982), Charly tuvo épocas en las que grabó, de manera ininterrumpida, un disco por año.
Su obra es inabarcable para volcarla en una sola nota, por eso hemos elegido algunas canciones (15), que, creemos, son las representativas de sus distintos momentos.
Salud, Charly, y a disfrutar.     

Canción para mi muerte (Sui Generis, Vida, 1972)

Rasguña las piedras (Sui Generis, Adiós Sui Generis, 1975)


Cómo mata el viento norte (La Máquina de hacer pájaros, La Máquina de hacer pájaros 1976)



Seminare (Serú Girán, Serú Girán1978)



Canción de Alicia en el País (Serú Girán, No llores por mí, Argentina, 1982)



No bombardeen Buenos Aires (Yendo de la cama al living, 1982)



Los dinosaurios (Clics Modernos, 1983)



Demoliendo hoteles (Piano bar, 1984)



Rezo por vos (Con Luis Alberto Spinetta, 1985)



Fanky (Cómo conseguir chicas, 1989)



De mí (Filosofía barata y zapatos de goma, 1990)



Tu amor (Con Pedro Aznar, Tango 4, 1991)


Chipi Chipi (La hija de la lágrima, 1994)



Alguien en el mundo piensa en mí (Say No More, 1996)



Tu vicio (Demasiado ego, 2002)



Jorge Gonzales fue pifiado en Barranco

Dejó a su público con ganas de más. Así fue como Jorge González abandonó el escenario de la sesión acústica que protagonizó en el distrito de Barranco, a donde llegaron un poco más de 200 personas para una presentación tan íntima y personal como él la podía permitir.
Entre pifiadas, silbidos y fuertes gritos del público que pedían su regreso al escenario, Jorge González subió para interpretar una canción más, que no pertenecía ni a Los Prisioneros ni a su álbum como solista.
Quitándose su guitarra del pecho, caminando hacia las escaleras de salida y diciendo “Gracias, son un público increíble”, Jorge González dejó el escenario ante la sorprendida mirada de su público, el cual se mostró en total desacuerdo con la brevedad del show y quienes llegaron para oír los históricos éxitos de una banda que dejó huella en la historia del rock latinoamericano, Los Prisioneros. Algo que nunca sucedió.

miércoles, 22 de octubre de 2014

El regreso de Pedro.

Si no estuvo el sábado pasado en el Estadio Nacional en el Concierto de Pedro Suarez-Vertiz, no sabe lo que se perdió.
Y es que el reto asumido por Pedro y su equipo fue grande. La idea era que él, músico con muchos años en escena, salga al escenario pero no para hacer música, sino para acompañar con su presencia a una banda. Más difícil aún. Esa banda en mención era a su vez el acompañamiento de un inusual vocalista principal: el público, que constituía una especie de karaoke multitudinario.
La idea sonaba imposible, pero la concretaron. Y cumplieron con creces. La rompieron, porque la tribuna popular del Estadio Nacional estaba abarrotada. Oriente y occidente, también, y cerca de 20 mil personas llenaban el campo. Todos coreando las canciones de Pedro. Y es que finalmente, si un músico peruano puede darse esas licencias, ese es Pedro, un tipo muy querido por todos y con canciones de gran recordación.
Hace unos días, Pedro decía en su columna en la revista "Somos" que trataría de darse pequeños descansos entre cada presentación. Salir, quizás, en su auto a dar una vuelta para alejarse por un momento de lo que pasaba dentro del estadio. Dudo mucho que lo hiciera. No tanto por la presión de un show de este tipo, sino porque era imposible no querer quedarse allí.
Su primera aparición en el escenario fue mientras el Grupo Río cantaba  uno de sus temas. Pedro vestía jeans, una chompa negra y debajo de esta un polo rojo. El estadio casi se vino abajo. Y es que la noche recién comenzaba. 


LOS AMIGOS DE PEDRO


Pasaron por el escenario Guillermo Bussinger, la revelación de la noche, sin duda alguna. Luego Laguna Pai con una memorable versión de "Cuando el sol va a salir". Amén cantando "Sé que todo ha acabado ya" en la inconfundible voz de Marcelo Motta, Río tocó y conquistó con "Y es que sucede así", para luego darle paso a Mar de Copas con "Los globos del cielo". Le siguieron Los Rabanes con "Me estoy enamorando" y el chileno Jorge González, ex Prisioneros, con el tema "Anticuerpos de la noche"

Aparecería entonces Pedro otra vez, ahora en las pantallas al lado del escenario, para anunciar el número principal de todo el show, y la parte más interactiva del mismo. Ese fue el turno de Pedro Suárez Vértiz ® La Banda, que puso en acción una vez más a Guillermo Busingger, quien invitaba al público, como si fuese necesario, a cantar las canciones de Pedro. Así fueron sonando "Sé que todo ha acabado ya", "Sentimiento increíble" y el momento cumbre de la noche, donde todos cantaron "Cuando pienses en volver", canción que le dio título al show.
Raúl Romero, quién presentó parte de su nueva aventura salsera, con el tema "Solito" y un mix de canciones de todo tipo adaptadas a un ritmo tropical y salsero. Raúl cantó "Degeneración actual" y Magdalena, con "dedicatoria incluida a un muy buen amigo", por ahí se escuchó un "Pedro, Pedrito, Pedrito el coche de tu madre" (¿O fue otra cosa lo que escuché?). Aun así, el ex NSQ y NSC se llevó las palmas de todo el público. 
Luego fue el turno de Ariztía, Amistades Peligrosas y Ella baila sola, quienes hicieron un repaso por su música y se dieron tiempo también para cantar temas de Pedro como "Te siento de solo pensar", "No llores más morena" y "Como las mariposas". El fin de fiesta estuvo a cargo de Los Hermanos Yaipén, cumbiamberos que le pusieron sabor y harta energía al final del show, con la voz de Erick Elera. La gente que resistió hasta más de las cuatro de la mañana sabe que vivió un show increíble, y aquellos que se fueron un poco antes, también lo saben. 
Fue una noche completa, sabemos que hoy en día las complicaciones en la salud de Pedro lo han alejado de los escenarios, pero es muy buena esta faceta en la que él, como productor, se involucra en la organización de un show tan grande como este. Y todo se hizo bien. Vuelve todas las veces que quieras, Pedro. Total, "aquí están tus amigos, tu lugar y tu mujer, y te abrazarán, te dirán que el tiempo no pasó, y te amarán con todo el corazón". 



(EL COMERCIO)


martes, 14 de octubre de 2014

Se confirma fallecimiento de "Ikey" Owens tecladista de Jack White

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Isaiah “Ikey” Owens, tecladista de la banda que acompaña a Jack White en su actual gira de promoción del disco Lazaretto (2014) fue encontrado muerto esta mañana en su habitación del hotel Camino Real en Puebla, México. 

Si bien aún no se conoce la causa de su muerte, el medio azteca Periódico Digital informó que las autoridades encontraron alcohol y drogas dentro de la habitación que ocupó el músico de 38 años, por lo que la principal sospecha sería la de una sobredosis.
“Los hechos se registraron en el cuarto número 1306 del hotel y fueron reportados a los números de emergencias antes de las 10:00 horas”, menciona el periódico.
Al respecto de la muerte del tecladista, Jack White publicó a través de web oficial: “es con gran tristeza que comunicamos al mundo la muerte del increíble músico Isaiah “Ikey” Owens. Lo extrañaremos y siempre será amado por su familia, amigos, compañeros de banda y los fans (…) Todos te extrañaremos Ikey. Fuiste y eres un artista increíble”.
Owens estuvo de gira con Jack White desde 2012 y anteriormente participó con bandas como The Mars Volta, Mastodon, TV On The Radio y Aquabats.
Debido a la muerte del músico, Jack White canceló el resto de su gira por México, la que contemplaba un show hoy martes en el Teatro Estudio Cavaret de Guadalajara y el miércoles en Monterrey.

Letra original de Jim Morrison de L.A Woman (manuscrito)

L. A. Woman es el sexto álbum de estudio de la banda de rockestadounidense The Doors, publicado en abril 1971. Fue el último disco que grabó el cantante Jim Morrison, que murió tres meses después en París.
En 2003, la revista Rolling Stone lo situó en el número 362 en su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos.
Es un álbum casi exclusivamente de blues, un estilo que en trabajos anteriores no había sido más que una influencia, aunque cada vez más marcada y ya predominante en el anterior "Morrison Hotel".

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